Todo empezó en 1895. Franz Falke-Rohen, techador en verano y tejedor en invierno, decidió crear su propia fábrica de tejidos.
Su artesanía se convirtió en la base de una extraordinaria aventura familiar.
En 1902, su hijo Franz junior tomó las riendas. A pesar de las dificultades de la Primera Guerra Mundial, mantuvo el negocio. La pequeña empresa creció con fuerza.
Entonces llegó 1918. Padre e hijo compraron una hilandería de lana, la futura FALKE Garne. Fue el primer paso hacia un grupo textil visionario.
A principios de los años 20, se construyó una nueva fábrica en Schmallenberg. Teléfono, modernas máquinas de calcetines : FALKE entró en la era industrial. La sede central sigue estando aquí hoy en día.
En 1928, la empresa tenía casi 800 empleados. La artesanía se había convertido en una industria floreciente.

El ascenso de una marca visionaria
El nacimiento de FALKE Fashion
En 1939, FALKE compró la fábrica de géneros de punto Salomon Stern, que pasó a llamarse FALKE Fashion. Unos años más tarde, en 1946, se creó oficialmente la marca FALKE. El logotipo se convirtió rápidamente en una firma de calidad.
La tercera generación toma las riendas
La sucesión familiar continuó. En 1951, la tercera generación asumió la dirección. Los hermanos Paul y Franz-Otto pusieron sus miras aún más altas: una política de mercado coherente, la entrada en los mercados de exportación, la expansión en Europa y más allá.
Un mercado en rápida diversificación
En 1958, Falke entró en el mercado de las medias finas. A las medias se añadieron el nailon y los leotardos. Luego, en los años 60 y 70, la marca también se aventuró en las prendas de punto para mujer.
Internacionalización y reconocimiento
En la década de 1970, FALKE se internacionalizó. Se abrieron nuevas sedes en Portugal, Austria, Hungría y Sudáfrica. Siguió la innovación en marketing, ganando el prestigioso Deutscher Marketingpreis en 1976.

Entre patrimonio e innovación
Colaboraciones prestigiosas
Prestigiosas colaboraciones (Armani, Dior, Lagerfeld, Paul Smith…) marcaron los años 80. Después, en 1990, la cuarta generación Falke aseguró la continuidad. Se abrieron tiendas insignia en Colonia, Berlín, Ascona y Zúrich.
Un compromiso con el desarrollo sostenible
Al mismo tiempo, FALKE se convirtió en un referente en desarrollo sostenible. En 1994, el Premio Alemán de Protección del Medio Ambiente reconoció la creación de la Lana Clima, una lana aislante respetuosa con el planeta.
Expansión continuada
La historia continúa con la adquisición de Burlington en 2008, la apertura de fábricas en Serbia en 2012 y asociaciones deportivas como la establecida con la Federación Alemana de Esquí en 2014.
Una innovación deportiva
En 2015, la colección FALKE Impulse Running revolucionó el mundo del deporte con prendas diseñadas para mejorar la zancada y reducir las lesiones.
Una referencia mundial en la actualidad
Evento de hoy, FALKE es más que una marca. Es una referencia mundial que combina tradición, innovación y diseño. Desde calcetines técnicos a ropa deportiva ergonómicacada creación perpetúa una herencia familiar única.

